El encuentro, calificado como positivo por ambos mandatarios, buscó abordar temas críticos como el narcotráfico y la situación geopolítica regional. El encuentro de más de dos horas en el Despacho Oval se produjo tras un año de tensiones, marcadas por la revocación de la visa de Petro, su inclusión en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y acusaciones cruzadas sobre la lucha antidrogas.

A pesar del tono cordial, con Trump afirmando que "nos llevamos muy bien", persistieron las diferencias.

Petro propuso una nueva estrategia antinarcóticos centrada en la persecución de grandes capitales en el exterior, para lo cual solicitó cooperación de inteligencia. También planteó una iniciativa para la reactivación energética del occidente de Venezuela con participación de Ecopetrol, sugiriendo que Trump estaría dispuesto a revisar sanciones para permitir negocios con PDVSA.

Además, el presidente estadounidense aceptó mediar en la disputa arancelaria entre Colombia y Ecuador.

Petro calificó la reunión como "positiva y optimista", aunque reconoció la existencia de "líneas diferentes, indudablemente de ver el problema". El mandatario colombiano destacó la franqueza del diálogo y obsequió a Trump una gorra con el lema "Make America Great Again", a la que añadió una 's' para formar la palabra "Américas", un gesto que, según Petro, fue recibido con humor por su homólogo. La reunión, aunque sin declaraciones conjuntas, representa un primer paso para descongelar una relación estratégica para ambos países.