Esto las obligaría a reducir personal o a contratar en la informalidad.

Asimismo, el centro de pensamiento proyecta que el alza podría sumar hasta 1,7 puntos porcentuales a la inflación, lo que forzaría al Banco de la República a mantener una política monetaria restrictiva con tasas de interés elevadas, potencialmente hasta el 11,25 % a fin de año. Por su parte, Fitch Ratings advirtió que los márgenes y flujos de caja de las empresas enfrentarán presiones adicionales, ya que sectores con alta intensidad de mano de obra no podrán trasladar completamente los mayores costos a los precios finales. ANIF criticó la medida por considerarla desproporcionada, argumentando que el nuevo salario mínimo supera en un 18 % el costo de las necesidades básicas para una familia de tres personas, lo que desincentiva la creación de empleo formal.