La visita ha generado una enorme euforia entre los aficionados colombianos y ha implicado una compleja operación logística para garantizar la comodidad y seguridad del equipo estadounidense. El encuentro, calificado como “el partido de la historia”, marca la primera vez en más de una década que Messi juega contra un club colombiano en territorio nacional, lo que ha magnificado su relevancia. La preparación para su llegada incluyó una serie de exigencias por parte del Inter Miami, que reflejan el estatus de sus figuras. Entre las solicitudes más destacadas se encuentra la reserva de una suite de lujo de más de 300 metros cuadrados exclusivamente para Messi en el hotel Wake de El Poblado. Además, el club pidió que la temperatura del aire acondicionado en las habitaciones se mantuviera a 23 grados centígrados.

Para mitigar los efectos de la altitud de Medellín (aproximadamente 1.495 metros sobre el nivel del mar), el equipo solicitó la instalación de equipos de recuperación física de última generación, como cámaras hiperbáricas, consideradas clave por el cuerpo técnico para mantener el rendimiento de los jugadores. La logística del evento también incluyó un robusto dispositivo de seguridad para proteger la concentración del equipo y asegurar la privacidad de los jugadores durante su corta estadía en la capital antioqueña.