Además, los ataques contra la Fuerza Pública crecieron un 62% y se registró un uso intensivo de drones con explosivos, con 277 ataques de este tipo en 2025, atribuidos en su mayoría al Estado Mayor Central (EMC). A pesar de que la Fuerza Pública incrementó sus acciones en un 34%, la FIP concluye que este despliegue no se tradujo en una mejora clara de la seguridad.