Tras este contacto, se perdió toda comunicación.

Entre las 15 víctimas se encontraba el congresista Diógenes Quintero Amaya.

El accidente ha reavivado el debate sobre la seguridad aérea en regiones apartadas, con sindicatos de controladores aéreos alertando sobre la falta de personal y problemas con los radares meteorológicos en algunos aeropuertos del país.