A lo mejor, con María Magdalena, porque un hombre así, sin amor, no podía existir”.

Estas palabras generaron un amplio rechazo. La Conferencia Episcopal emitió un comunicado en el que hizo un llamado al respeto a las creencias religiosas. “Consideramos que ningún funcionario ni otra persona está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos”, señaló el documento, recordando que el poder público tiene la obligación de proteger a las personas en sus creencias. Monseñor Rubén Darío Jaramillo calificó las afirmaciones como “una ofensa, una locura” y, aunque reconoció la libertad de expresión, enfatizó que “la libertad implica respeto”. El debate sobre la relación entre Jesús y María Magdalena no es nuevo y se basa en interpretaciones de textos apócrifos y obras de ficción, aunque el consenso académico y la doctrina de la Iglesia no respaldan la existencia de una relación romántica. En el mismo discurso, Petro también aseguró que, según las encuestas, podría ganar “sobrado una reelección” y reiteró su propuesta de una Asamblea Constituyente.