Sin embargo, las quejas persisten.

Hugo Rodallega, delantero de Santa Fe, calificó el estado del césped como “horrible”, mientras que el técnico del mismo equipo, Pablo Repetto, también expresó sus críticas. Ante la situación, la Asociación Público Privada Sencia, concesionaria a cargo de la operación y futura transformación del estadio, ha implementado un proceso de “hibridación” del césped. Esta técnica, que combina pasto natural con tecnología sintética, busca reforzar la superficie para que resista mejor el uso intensivo de partidos y los montajes de eventos masivos, una solución similar a la empleada en estadios de primer nivel mundial. Este debate se enmarca en el proyecto de renovación total de El Campín, que contempla una inversión de más de $2,4 billones para construir un nuevo estadio con capacidad para 50.000 espectadores, como parte de un complejo cultural y deportivo.