Este sondeo inicial posiciona a figuras de extremos opuestos del espectro político en los primeros lugares, anticipando una contienda electoral fuertemente disputada.

Con más de 4.000 encuestas realizadas a nivel nacional, el sondeo otorga a Iván Cepeda un 33,6 % de la intención de voto, consolidándolo como el líder de la izquierda y el candidato a vencer. En segundo lugar, y marcando una clara contraposición ideológica, se ubica el abogado y empresario Abelardo de la Espriella, con un 18,2 %. La senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, ocupa la tercera posición con un 6,9 %, seguida por la periodista Vicky Dávila con 4,1 % y el exgobernador Sergio Fajardo con 3,9 %. La reacción de De la Espriella no se hizo esperar, y a través de sus redes sociales afirmó que “derrotaré al heredero de la guerrilla”, en una alusión directa a Cepeda, y aseguró que la campaña está “completamente polarizada”. Según su análisis, el país se enfrenta a una decisión entre dos proyectos opuestos: uno de “destrucción total” y otro de “prosperidad”.

La encuesta también midió posibles escenarios de segunda vuelta, en los cuales Cepeda se impondría a todos sus contendores. En un enfrentamiento directo con De la Espriella, Cepeda obtendría un 39,4 %. A pesar de este dato, De la Espriella se mostró confiado, argumentando que las encuestas no definen el resultado final y que la campaña apenas comienza.