A pocos días de su crucial encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el presidente Gustavo Petro ha generado una intensa controversia por una serie de declaraciones sobre temas religiosos y de política internacional. Durante un discurso público, el mandatario colombiano especuló sobre la vida íntima de Jesús y exigió la "liberación" de Nicolás Maduro, a quien considera "secuestrado" por Estados Unidos. En el evento de reapertura del Hospital San Juan de Dios, Petro afirmó: “Yo creo que Jesús hizo el amor, quizá con María Magdalena, porque un hombre así, sin amor, no podría existir”. Esta aseveración provocó una rápida reacción, entre ellas la del padre Alberto Linero, quien en Blu Radio calificó la afirmación como “un invento” sin sustento en textos canónicos, sugiriendo que podría provenir de obras de ficción como 'El Código Da Vinci'. En el mismo discurso, Petro solicitó a Estados Unidos la devolución de Nicolás Maduro a Venezuela, argumentando que debe ser juzgado en su país.
“La manera de superar eso no es con el misil sobre los pobres. Bombardear a Caracas, la patria de Bolívar.
Eso no es un acto contra Trump, contra Maduro, que se parecen igual porque creen en el petróleo, como Uribe”, comentó el presidente.
Estas declaraciones se producen en un momento de máxima tensión diplomática, previo a la reunión del 3 de febrero en la Casa Blanca. Analistas y miembros de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores han recomendado al presidente moderar su tono, advirtiendo que sus comentarios podrían autosabotear la visita y generar riesgos para la relación bilateral, especialmente en temas clave como la lucha antidrogas y la cooperación en seguridad.
En resumenEl presidente Petro ha desatado una fuerte polémica con sus comentarios sobre la vida íntima de Jesús y su petición de liberar a Nicolás Maduro, a quien considera "secuestrado" por EE. UU. Estas declaraciones, realizadas a pocos días de su reunión con Donald Trump, han sido calificadas de imprecisas e imprudentes, y podrían complicar una agenda diplomática ya de por sí tensa.