La víctima, identificada como Camilo Rojas, un estudiante de veterinaria de 24 años, fue atacada con arma blanca al finalizar el encuentro deportivo. Según los reportes de las autoridades y testigos, el joven fue abordado por un grupo de agresores presuntamente vinculados a la barra del Cúcuta Deportivo.

El ataque se habría producido porque Rojas vestía una camiseta del Atlético Bucaramanga y tenía un tatuaje alusivo a su equipo.

El hecho ocurrió en la noche del martes cerca de una estación de servicio en la diagonal Santander. La Policía Metropolitana de Cúcuta informó que, en un intento por resguardarse, Rojas ingresó a un establecimiento comercial, pero fue seguido por sus atacantes, quienes lo agredieron repetidamente con un objeto cortopunzante, causándole una herida mortal en el pecho. A pesar de ser trasladado de inmediato a un centro asistencial, llegó sin signos vitales.

La Policía confirmó el deceso como consecuencia de “una riña entre ambas hinchadas” y conformó un equipo especial para identificar y capturar a los responsables. El partido estuvo marcado por disturbios tanto dentro como fuera del estadio, con un balance adicional de al menos cinco personas heridas.

Este trágico suceso vuelve a poner de manifiesto la grave problemática de la intolerancia y la violencia asociada a las barras bravas en el país, ensombreciendo un evento deportivo y dejando una familia de luto.