Ante la gravedad de los hechos, la Procuraduría General de la Nación abrió una indagación previa para determinar si existen méritos para una investigación disciplinaria formal. Por su parte, la Defensoría del Pueblo solicitó a la Fiscalía y al Consejo Nacional Electoral (CNE) investigar con celeridad, destacando que los espacios políticos no deben ser entornos hostiles para las mujeres.

Además, se interpuso una denuncia penal formal ante la Fiscalía.

Carlos Caicedo ha negado rotundamente las acusaciones, calificándolas de "falsas" y una "táctica nazi" para desprestigiar su campaña en época electoral, y anunció que demandará a los periodistas que revelaron los testimonios. El caso ha generado una fuerte controversia política, con sectores de su movimiento, Fuerza Ciudadana, defendiéndolo y calificando los señalamientos como "montajes".