El Gobierno colombiano, por su parte, ha defendido su gestión en seguridad fronteriza, reportando afectaciones a grupos armados y un aumento en las incautaciones. La crisis ha generado alerta en gremios del Valle del Cauca, que temen un impacto negativo en el turismo y el comercio, dado que más de 340.000 ecuatorianos ingresan a Colombia anualmente, muchos por vía terrestre.