La Corte Constitucional se encuentra en medio de una intensa disputa institucional después de que los magistrados Carlos Camargo y Juan Carlos Cortés propusieran la suspensión provisional del decreto de emergencia económica y social emitido por el presidente Gustavo Petro en diciembre de 2025. La medida del Ejecutivo, que incluye la creación de nuevos impuestos para enfrentar el déficit fiscal, ha generado un choque directo con el poder judicial, que ahora debate si frena sus efectos mientras estudia su constitucionalidad. El magistrado Camargo, ponente del caso, argumenta en un documento de 86 páginas que el decreto podría causar un “perjuicio irremediable” y que el Gobierno habría suplantado la función del Congreso al crear medidas tributarias que ya habían sido negadas por el legislador. Según su ponencia, “al emplearse el mecanismo excepcional para reemplazar la deliberación democrática, se suplanta la función de un poder constituido y se quebranta la separación de poderes”.
Por su parte, el magistrado Cortés solicitó una suspensión parcial, enfocada en los impuestos indirectos como el IVA del 19% a bebidas alcohólicas y apuestas en línea. La controversia se ha agudizado con la recusación presentada por el Gobierno contra el presidente de la Corte, Jorge Enrique Ibáñez, para apartarlo del debate, argumentando que sus opiniones previas en medios comprometen su imparcialidad. Ibáñez, a su vez, se declaró impedido.
La reacción del Gobierno no se hizo esperar. El ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó de “politiqueros” a los magistrados que impulsan la suspensión y defendió la emergencia como “la salvación macroeconómica del país”. La Sala Plena deberá decidir en los próximos días si acepta la suspensión, una medida cautelar inusual que requiere al menos cinco votos y cuyo resultado podría redefinir el equilibrio de poderes en el país.
En resumenLa propuesta de suspender el decreto de emergencia económica ha desatado un enfrentamiento entre la Corte Constitucional y el Gobierno Petro. Mientras los magistrados alertan sobre una posible extralimitación del Ejecutivo y un quiebre en la separación de poderes, el Gobierno defiende la medida como crucial para la estabilidad fiscal del país.