UU. ingresaran a Caracas sin resistencia significativa.

Tras la detención, Maduro fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo.

En su primera audiencia, alegó ser un “presidente secuestrado”, mientras el juez solicitó a la fiscalía presentar pruebas contundentes. En Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada y, en un discurso desafiante, negó que el país se fuera a “arrodillar a los gringos”.

Sin embargo, también adoptó un tono conciliador, prometiendo la liberación de un número significativo de presos políticos y llamando a un “verdadero diálogo” con la oposición para alcanzar acuerdos. Rodríguez criticó duramente a los venezolanos que celebraron la intervención, calificándolo de “vergonzoso”. Analistas sugieren que errores en los esquemas de seguridad cubanos que protegían a Maduro pudieron haber facilitado la operación estadounidense. La situación ha puesto a la región en máxima alerta, con interrogantes sobre la soberanía, el derecho internacional y el futuro de Venezuela.