Mauricio Cárdenas prometió una reforma tributaria para rebajar impuestos, incluyendo el desmonte gradual del 4x1.000.

Juan Carlos Pinzón abogó por “cortar la grasa de la burocracia y de los excesos de gasto”. En contraste, David Luna aseguró que no subiría la edad de jubilación, mientras Juan Daniel Oviedo planteó estrategias para aumentar el número de personas que ganan un salario mínimo. Enrique Peñalosa se enfocó en la vivienda, proponiendo un subsidio para que quienes viven en arriendo puedan comprar casa propia.

El debate también incluyó un ejercicio de gobernabilidad, donde los candidatos revelaron posibles nombres para sus gabinetes, un gesto que anticipa sus prioridades y alianzas.

Juan Daniel Oviedo, por ejemplo, sorprendió al proponer a Abelardo de la Espriella como su embajador en El Salvador.