En contraste, las mediciones en otras capitales como Bogotá y Cali reflejan escenarios más divididos o desfavorables para sus respectivos alcaldes.

Según el sondeo, realizado con 4.245 entrevistas presenciales en 83 municipios, Char obtiene un nivel de aprobación del 88 % frente a una desaprobación de solo el 11 %. Le sigue el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, con un respaldo del 73,4 % y una desaprobación del 17,3 %. El panorama es diferente en Bogotá, donde Carlos Fernando Galán presenta una evaluación dividida, con una aprobación del 46,8 % y una desaprobación del 46 %, lo que evidencia una mayor polarización en la capital. La situación más crítica es para el alcalde de Cali, Alejandro Eder, quien registra una aprobación del 19,9 % frente a un 66,2 % de desaprobación.

La encuesta también midió la influencia política de los mandatarios, consultando si los ciudadanos votarían por candidatos respaldados por ellos.

En Barranquilla, un 67,6 % afirmó que apoyaría a un candidato recomendado por Char, subrayando su fuerte capital político. En Medellín, el 55,8 % dijo lo mismo respecto a Gutiérrez, mientras que en Bogotá y Cali esta proporción fue considerablemente menor, lo que refleja cómo la alta aprobación de un alcalde puede traducirse en influencia a nivel regional y nacional.