Según la entidad, esta práctica busca volver a ofertar los alojamientos a precios significativamente más altos, aprovechando la masiva demanda generada por los próximos conciertos del artista Bad Bunny en la ciudad. La SIC recordó que esta conducta constituye una infracción al régimen de protección al consumidor y a la normativa turística, y puede acarrear sanciones económicas de hasta 2.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes. La entidad tuvo conocimiento de los hechos a través de denuncias ciudadanas en medios y redes sociales, donde se reportaron precios de hospedaje que superaban los de destinos de lujo como Francia o Dubái. La SIC subrayó que, según la Ley General de Turismo, los consumidores afectados tienen derecho a recibir un servicio equivalente o la devolución del dinero. Además, anunció que iniciará investigaciones de oficio y exhortó a los afectados a presentar denuncias formales, reiterando que la libertad económica debe ejercerse en armonía con la protección del interés general y la confianza en el sector turístico.