De los cuatro consorcios inicialmente habilitados, dos fueron retirados por conflictos de interés. Posteriormente, el proponente chino anunció que no participaría debido a los riesgos cambiarios, y finalmente, el único oferente restante, un grupo español, comunicó que uno de los integrantes de su consorcio se retiró, haciendo inviable su participación. A pesar del contratiempo, Galán aseguró que el proyecto sigue siendo una prioridad y anunció un nuevo cronograma.

"Hoy tenemos pliegos más claros, con la mayoría de inquietudes resueltas y un marco jurídico más robusto", afirmó el alcalde. El nuevo calendario prevé abrir la licitación nuevamente en febrero, recibir propuestas en septiembre y adjudicar el contrato en el primer trimestre de 2027. La financiación del proyecto no está en riesgo, ya que el convenio de cofinanciación con el Gobierno Nacional sigue vigente, al igual que los créditos comprometidos por la banca multilateral, como el BID y el BEI. La estrategia ahora se centrará en atraer a más competidores, especialmente de Asia, mencionando el interés de compañías de Corea y Japón con amplia experiencia en la construcción de metros subterráneos.