El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió la puerta a una posible participación de la líder opositora venezolana, María Corina Machado, en el futuro político de su país, mientras la presión de Washington sobre el régimen se intensifica con la incautación de un séptimo buque petrolero en el Caribe. Estos movimientos se producen en un contexto de reconfiguración del poder en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Durante una rueda de prensa, Trump se refirió a Machado como "una mujer increíblemente amable que hizo algo muy increíble", en alusión a su reciente encuentro en la Casa Blanca. El mandatario expresó su deseo de involucrarla en el liderazgo del país: "Podemos lograr que ella se involucre de alguna manera.
Me encantaría poder hacer eso".
Estas declaraciones sugieren un posible giro en la estrategia de EE.
UU., que inicialmente había respaldado a Delcy Rodríguez como figura de la transición. Mientras tanto, en Caracas, Rodríguez continúa consolidando su poder, destituyendo al empresario colombiano Álex Saab de su último cargo como presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva (Ciip), días después de haberlo retirado del Ministerio de Industria.
En paralelo, la operación militar estadounidense "Lanza del Sur" sigue activa.
El Comando Sur confirmó la incautación del buque petrolero "Vessel Sagitta", el séptimo desde que se inició el bloqueo para impedir el tránsito de navíos sancionados. Según el comunicado, la operación demuestra la determinación de EE. UU. de garantizar que "el único petróleo que salga de Venezuela sea el que se coordine de forma adecuada y legal".
En resumenEn medio de la crisis venezolana, Donald Trump ha sugerido que le gustaría "involucrar" a la líder opositora María Corina Machado en la transición del país. Este gesto diplomático coincide con una mayor presión militar y económica de EE.UU., que ha incautado un séptimo petrolero, y con la consolidación de poder de Delcy Rodríguez, quien ha apartado a Álex Saab del gobierno.