El proceso licitatorio ya enfrentaba dificultades desde 2023.

De los cuatro grupos precalificados, tres de ellos, mayoritariamente compuestos por empresas chinas, habían manifestado su intención de no participar alegando riesgos cambiarios. El último consorcio, de origen español y conformado por Sacyr, Acciona y CAF, notificó a último momento su imposibilidad de presentar una propuesta debido a que Acciona se retiró de la asociación. Este escenario obligó a la Empresa Metro de Bogotá a declarar desierto el proceso.

A pesar del contratiempo, el alcalde Galán aseguró que el proyecto no se detiene. Anunció la apertura de una nueva licitación pública internacional en febrero de 2026, afirmando que el proceso actual está "mucho más maduro" y cuenta con el respaldo de la banca multilateral. Con el nuevo cronograma, se proyecta que la adjudicación se realice en el primer trimestre de 2027, la suscripción del acta de inicio a finales de ese mismo año y la entrada en operación de la línea en 2035. La Línea 2 del Metro, un proyecto subterráneo de 15,5 km y 11 estaciones, es estratégica para la movilidad de más de 2,5 millones de habitantes de las localidades de Chapinero, Barrios Unidos, Engativá y Suba.