Aunque no se reportaron víctimas, el ataque generó pánico entre el personal sanitario y los pacientes.

Las autoridades de salud del Cauca catalogaron el hecho como una nueva agresión a la misión médica. Según los reportes, el objetivo principal de los ataques habría sido la estación de Policía del municipio, pero los artefactos explosivos causaron daños colaterales significativos en la infraestructura civil. El Ejército Nacional confirmó los daños en los ventanales del hospital y se encuentra verificando el origen de las detonaciones, que también fueron reportadas en los municipios cercanos de Morales y Piendamó.

El gobernador del Cauca rechazó enérgicamente la acción terrorista. Aunque ningún grupo armado ha reivindicado la autoría, en la zona operan activamente las disidencias de las FARC de alias ‘Mordisco’ y el ELN. El uso de drones para lanzar explosivos representa una peligrosa escalada en las tácticas de estos grupos, poniendo en grave riesgo a la población civil y violando abiertamente el Derecho Internacional Humanitario.

La Personería del municipio anunció que realizará un acompañamiento a las familias cuyas viviendas resultaron afectadas.