Una comisión humanitaria logró recuperar los cuerpos de los fallecidos y trasladarlos a la morgue de San José del Guaviare para su identificación.

Entre las víctimas se encontraba Duverney Valencia, un joven oriundo del municipio de Solita, Caquetá.

Como respuesta a la crisis, el Ejército Nacional ha desplegado operativos en la zona y estableció un Puesto de Mando Unificado (PMU) para asegurar el territorio y proteger a la población, en medio de temores por la posible presencia de artefactos explosivos abandonados en el área de los combates. El episodio subraya la persistencia de la violencia y la complejidad del conflicto armado en las regiones, impulsado por el narcotráfico y la extorsión.