Tras años de aumentos consecutivos que llevaron el precio promedio del galón por encima de los 16.000 pesos en varias ciudades, este anuncio marca un giro en la política de combustibles. Sin embargo, el monto exacto de la rebaja por galón aún no ha sido definido, ya que se encuentra en proceso de revisión y conciliación técnica con el Ministerio de Hacienda para evitar impactos bruscos en la economía. El objetivo, según el Gobierno, es proteger tanto el esquema de precios como la estabilidad fiscal del país, mientras se ofrece un alivio a los hogares y sectores dependientes del transporte.