Según un funcionario estadounidense, Ratcliffe viajó a Venezuela bajo órdenes directas del presidente.

Esta es la primera visita de un funcionario estadounidense de tan alto nivel desde la captura de Maduro y señala un canal de comunicación directo con la estructura de poder que permanece en Caracas. La Casa Blanca ha reiterado que, aunque apoya a la oposición, no considera que Machado tenga la fuerza suficiente para liderar el país, lo que justifica el trabajo con el régimen actual para garantizar la estabilidad. La reunión abordó temas de “colaboración económica con Estados Unidos”, lo que sugiere que la administración Trump está explorando vías para la reactivación del sector petrolero y la estabilización regional, más allá de un cambio de régimen inmediato. La presencia de Ratcliffe en Caracas mientras Machado estaba en Washington subraya una estrategia de doble vía por parte de EE. UU., que busca asegurar sus intereses en seguridad y energía mientras calibra el futuro político de Venezuela.