El presidente Gustavo Petro decidió no asistir por segunda vez consecutiva al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, para concentrarse en la preparación de su encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, programado para el 3 de febrero en la Casa Blanca. La decisión subraya la importancia estratégica que el Gobierno colombiano le otorga a la recomposición de las relaciones con Washington, que se vieron seriamente afectadas por una “guerra verbal” a principios de enero. La cancelación del viaje a Davos, que se realizará del 19 al 23 de enero y contará con la presencia de líderes como Javier Milei, Volodímir Zelenski y el propio Trump, busca “limar asperezas” tras los cruces de declaraciones que incluyeron amenazas de acciones militares de Trump contra Colombia.
Desde entonces, ambos mandatarios han moderado su discurso.
El presidente Petro ha atribuido el choque al “sectarismo de la oposición” y ha anunciado que presentará a Trump datos sobre su política antidrogas para demostrar los resultados de su gobierno.
Esta movida diplomática es vista como un esfuerzo por congraciarse con Estados Unidos y estabilizar una relación crucial para Colombia en materia de seguridad, comercio y cooperación. En 2025, Petro también canceló su asistencia a Davos argumentando un plan de austeridad del Estado, y en 2024 lo hizo por la crisis política en Guatemala, por lo que su única participación en el foro fue en 2023, donde centró su discurso en el cambio climático.
En resumenLa ausencia del presidente Petro en el Foro de Davos para enfocarse en su reunión con Donald Trump evidencia un giro pragmático en la política exterior colombiana. El objetivo es desactivar las tensiones con Estados Unidos y presentar una agenda constructiva, priorizando la estabilización de la relación bilateral por encima de la participación en foros multilaterales.