El ataque dejó un suboficial y nueve soldados heridos, quienes presentaron lesiones por esquirlas y aturdimiento, siendo evacuados para recibir atención médica. El comandante general de las Fuerzas Militares, Hugo Alejandro López Barreto, rechazó el hecho, calificándolo como un “cobarde ataque terrorista”.
A través de sus redes sociales, declaró: “Esta acción terrorista constituye una grave infracción del Derecho Internacional Humanitario y una violación de los Derechos Humanos, al emplear medios y métodos de guerra prohibidos y de uso indiscriminado que atentan contra la vida, la integridad y la seguridad de los habitantes de la región”. El comandante advirtió que el Ejército “mantendrá e intensificará el despliegue de sus operaciones militares ofensivas en el departamento de Chocó”. Según las primeras indagaciones, el ataque podría ser una represalia por la reciente neutralización de Hernán Chica Palacios, alias ‘Santiago’, señalado como uno de los principales cabecillas del ELN en la zona, quien fue abatido días antes en la misma área. Este incidente se suma a otro ataque registrado en Suárez, Cauca, donde la estación de Policía fue hostigada con disparos y el impacto de un dron, lo que evidencia un cambio en las tácticas del conflicto armado en el país.













