Igualmente, su madre, Luz Mery Galeano, le dedicó unas sentidas palabras: “¡Hijo mío, vuela tranquilo!”.

No obstante, la masiva afluencia de público superó las expectativas y la capacidad logística. Una vez se completó el aforo, cientos de personas que quedaron fuera intentaron ingresar por la fuerza, generando caos y enfrentamientos que requirieron la intervención de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO). Según reportes, se utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

Ante la tensa situación, los organizadores anunciaron que el homenaje, previsto hasta las 10:00 p. m., debía concluir a las 7:00 p. m. “por temas de salubridad”.