En ese periodo, Idárraga adelantaba investigaciones sensibles sobre presunta corrupción en el sector militar, como posibles alianzas de oficiales con disidencias y desvío de armas. La denuncia se fortalece con la revelación de una orden del Comando de Contrainteligencia Militar (Cacim), fechada el 11 de noviembre de 2025, para identificar las fuentes del entonces secretario, a quienes se calificaba como “amenaza interna”. Idárraga declaró no confiar en el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y mencionó al sargento viceprimero Darwin Ramírez como presunto comandante del grupo de seguimiento. En respuesta, el ministro Sánchez expresó su respaldo a Idárraga, anunció una junta de inteligencia para revisar el caso y puso a disposición de la Fiscalía y la Procuraduría toda la información necesaria para esclarecer los hechos, recalcando que los organismos de inteligencia no tienen autorización legal para realizar interceptaciones.