Petro exigió al grupo armado abandonar el territorio venezolano para no ser objeto de acciones militares conjuntas con Caracas, cesar todas las economías ilícitas, poner fin al secuestro y al reclutamiento de menores. "Se ofreció un acuerdo y el ELN lo destruyó a sangre y fuego, matando humildes campesinos", escribió el presidente, recordando masacres vinculadas al control de cultivos ilícitos.

La propuesta y la respuesta presidencial evidencian la parálisis de los diálogos y la profunda desconfianza entre las partes, mientras la violencia persiste en varias regiones del país.