J.P.

Morgan catalogó la medida de «terremoto» y «populista», advirtiendo que la inflación de servicios se mantendrá por encima de las normas históricas. Credicorp Capital, por su parte, estima que la inflación podría acercarse al 6 % en 2026.

El exministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, advirtió sobre las consecuencias negativas, afirmando que «se agrega a los costos laborales que genera la reforma laboral, lo cual tendrá efectos sobre el empleo formal». Ocampo también cuestionó al gobierno por qué, «si tenía la convicción de la conveniencia de un salario vital, adoptó esta decisión al final de su mandato, dejando que sus efectos tuvieran que manejarlos el próximo Gobierno». Las repercusiones sectoriales son amplias: Asocapitales alertó sobre un incremento adicional de $200 por pasaje en el transporte público de las ciudades capitales. En el sector de la vivienda, el aumento impactará los precios de los inmuebles y la capacidad de compra de los hogares. Asimismo, el costo de servicios como la vigilancia privada se disparará, ya que un puesto 24 horas podría costar cerca de $19.600.000 mensuales a partir de julio de 2026.