El Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de alias 'Calarcá' anunciaron de manera separada ceses unilaterales de sus acciones ofensivas contra la Fuerza Pública durante las festividades de Navidad y fin de año. La decisión se produce en un contexto de alta tensión por la reciente escalada de violencia, que incluyó un paro armado del ELN que dejó siete militares muertos en Aguachica. En su comunicado, la Dirección Nacional del ELN informó que la tregua iniciará a las 00:00 horas del 24 de diciembre y se extenderá hasta las 00:00 horas del 3 de enero de 2026, presentándola como un “mensaje de paz” para el pueblo colombiano. Por su parte, Jhon Mendoza, comandante de las disidencias de 'Calarcá', anunció un cese al fuego “por tiempo indefinido” contra las fuerzas del Estado.
Sin embargo, ambos grupos armados aclararon que la tregua no aplica a las confrontaciones que sostienen con otras organizaciones ilegales por el control territorial. La Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, recibió el anuncio con “cierto alivio, pero también con angustia”, y señaló que un verdadero gesto de coherencia sería la liberación de todas las personas secuestradas. Marín también recordó que “hace un año el ELN anunció un cese al fuego similar, pero en enero continuó sin piedad los ataques a la población”, por lo que pidió que las hostilidades también se detengan frente a otros grupos armados.
Estos anuncios se dan en medio de una crisis de orden público y con las mesas de diálogo de la 'Paz Total' en una situación de incertidumbre.
En resumenEn medio de una reciente escalada violenta, el ELN y las disidencias de 'Calarcá' declararon un cese al fuego unilateral contra la Fuerza Pública por las festividades de fin de año. La tregua, que no incluye enfrentamientos con otros grupos ilegales, fue recibida con cautela por la Defensoría del Pueblo, que exigió la liberación de los secuestrados como un verdadero gesto de paz.