El Gobierno colombiano prepara una ofensiva arancelaria para proteger a las industrias nacionales del calzado y la construcción, que enfrentan una creciente presión por el aumento de las importaciones a bajo costo, principalmente desde países asiáticos. El Ministerio de Comercio avanza en la expedición de decretos que elevarán las tarifas para productos de acero y baldosas de cerámica, y prorrogarán las existentes para el calzado. La industria del calzado ha sido una de las más afectadas. Según la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas (Acicam), solo el 35 % del calzado consumido en el país es de producción nacional formal. El mercado restante se lo reparten las importaciones (33 %), la informalidad (27 %) y el contrabando (5 %).
Marcela Caicedo Ríos, presidenta de Acicam, señaló que “competir contra productos que ingresan a valores muy bajos es extremadamente difícil para la industria local”. Por ello, el gremio ha insistido en la necesidad de extender y actualizar los umbrales arancelarios que vencen a final de año, los cuales no se ajustan desde 2019. En respuesta, el Gobierno busca prorrogar el arancel del 35 % para ciertos tipos de calzado. De manera similar, el sector de la construcción ha denunciado la competencia desleal de productos siderúrgicos importados. Un proyecto de decreto busca elevar al 35 % el arancel para 14 partidas de productos de hierro y acero, que actualmente pagan entre 5 % y 10 %. Asimismo, se propone un arancel del 25 % para baldosas de cerámica, cuyas importaciones desde países sin TLC han crecido hasta un 83 %.
Estas medidas proteccionistas buscan equilibrar el mercado y defender la producción y el empleo formal en sectores estratégicos para la economía nacional.
En resumenAnte la presión de las importaciones baratas, el Gobierno colombiano planea aumentar los aranceles a productos de acero, baldosas y calzado. La medida busca proteger a la industria nacional, que ha perdido participación de mercado frente a la competencia de Asia, la informalidad y el contrabando, afectando la producción y el empleo local.