La situación ha generado una fuerte reacción en la región. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió durante la cumbre del Mercosur que una intervención militar de EE.

UU. en Venezuela desencadenaría una “catástrofe humanitaria” con efectos devastadores.

En contraste, el presidente argentino, Javier Milei, celebró la presión ejercida por Trump.

El propio Trump ha mantenido una retórica ambigua pero amenazante, declarando en una entrevista que no descarta una acción militar y que Maduro “sabe exactamente qué quiero”.