El Gobierno Nacional confirmó que expedirá un decreto de emergencia económica para establecer nuevos impuestos y asegurar la financiación del presupuesto de 2026, tras el hundimiento de su ley de financiamiento en el Congreso. La medida ha desatado una fuerte controversia, con gremios y expertos cuestionando su constitucionalidad y advirtiendo sobre un grave impacto en la confianza económica del país. La decisión del Ejecutivo, confirmada por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, surge como respuesta directa al archivo de la reforma tributaria que buscaba recaudar $16,3 billones para cubrir el Presupuesto General de la Nación. Según el Gobierno, la negativa del Congreso a aprobar la ley dejó un hueco fiscal que amenaza el funcionamiento del Estado y el cumplimiento de programas sociales. El presidente Gustavo Petro defendió la medida, argumentando que los nuevos tributos afectarán principalmente a los “megarricos” y no a la clase media.
En un borrador del decreto que circuló en medios, se contemplan medidas como el aumento temporal del gravamen a los movimientos financieros de 4x1.000 a 5x1.000, un impuesto al patrimonio para personas jurídicas, IVA para juegos de azar en línea y mayores impuestos a licores y cigarrillos.
Sin embargo, la medida ha sido calificada como una “jugadita” por la oposición, ya que su anuncio coincidió con el inicio de la vacancia judicial, lo que impediría un control constitucional inmediato por parte de la Corte Constitucional. Gremios como la ANDI y Fedesarrollo, junto a exministros como Mauricio Cárdenas y José Manuel Restrepo, han rechazado la declaratoria, afirmando que no existen los “hechos sobrevinientes” que exige la Constitución. Argumentan que la situación fiscal es estructural y que el Gobierno tiene alternativas como el recorte del gasto. Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, calificó la medida como “altamente desleal con la sociedad colombiana”. Ante la controversia, se ha conocido que el presidente de la Corte Constitucional, Jorge Enrique Ibañez, evaluaría citar a una sala plena extraordinaria para iniciar la discusión del decreto, incluso durante la vacancia.
En resumenEl Gobierno de Gustavo Petro recurrirá a la figura de emergencia económica para imponer impuestos por decreto y financiar el presupuesto de 2026, argumentando la necesidad de cubrir un déficit de $16,3 billones. La medida, que incluye un posible aumento del 4x1.000, ha sido duramente criticada por gremios y expertos por su presunta inconstitucionalidad y el riesgo que representa para la estabilidad económica, mientras la Corte Constitucional podría adelantar su revisión.