A través de sus redes sociales, culpó al Congreso por el problema fiscal y planteó un dilema: declarar una emergencia económica o realizar un recorte presupuestal que afectaría principalmente a la inversión en infraestructura. "El recorte por orden constitucional no es de deuda pública, tampoco del gasto social (...) solo queda la inversión y la inversión son fundamentalmente contratos de carreteras", escribió el mandatario.

Expertos como Luis Fernando Mejía, director saliente de Fedesarrollo, han advertido que la situación actual no justifica una emergencia económica y que tal medida generaría mayor incertidumbre e inestabilidad.