Además, esta designación podría servir como sustento legal y político para justificar futuras acciones militares directas por parte de la administración Trump, bajo el argumento de una amenaza a la seguridad nacional. Para el gobierno colombiano, esto complica enormemente la estrategia de 'paz total', ya que los diálogos que se adelantan en Catar con el Clan del Golfo, liderados por Álvaro Jiménez, quedan en una posición de alta vulnerabilidad diplomática y legal frente a su principal aliado internacional.