La situación en el mar Caribe se ha tornado crítica tras una serie de ataques con misiles por parte de Estados Unidos a embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico, operaciones que han dejado múltiples víctimas. El presidente Gustavo Petro ha calificado los hechos como "un crimen de guerra", mientras que su homólogo estadounidense, Donald Trump, defiende las acciones y afirma que Nicolás Maduro le ha ofrecido "de todo" para evitar una escalada. El presidente Petro denunció el ataque a una lancha que se encontraba quieta, donde "parece que había un pescador colombiano", y mencionó que "dos pescadores en Trinidad y Tobago fueron asesinados por un misil". Estas acciones, según el mandatario colombiano, vulneran la soberanía de la región y ponen en riesgo a la población civil, por lo que Colombia pedirá explicaciones a Washington. Por su parte, el presidente Donald Trump confirmó el ataque a un submarino "cargado de droga", asegurando que "no se trataba de un grupo inocente". Además, reveló que el presidente venezolano Nicolás Maduro le ha hecho ofrecimientos para reducir las tensioniones. "Maduro ha ofrecido de todo.
¿Saben por qué?
Porque no quiere joder con Estados Unidos", sentenció Trump. Según cifras del Pentágono, Estados Unidos ha realizado al menos seis ataques contra embarcaciones en el Caribe, con un saldo de 27 muertos. Las operaciones se enmarcan en una campaña antinarcóticos del Comando Sur (SOUTHCOM) en coordinación con autoridades de Colombia y Panamá. Como respuesta, Venezuela ha reforzado su presencia militar en las fronteras y costas, acusando a Washington de buscar un "cambio de régimen" para apoderarse de sus reservas de petróleo.
En resumenLa tensión militar en el Caribe escala con ataques de EE. UU. a supuestas "narcolanchas", que han dejado decenas de muertos. El presidente Petro denuncia estos actos como "crímenes de guerra" que afectan a pescadores colombianos, mientras Trump defiende las operaciones y asegura que Maduro ha ofrecido recursos para evitar un conflicto mayor.